Las palabras son así, disimulan mucho, se van juntando unas con otras, parece como si no supieran adónde quieren ir, y, de pronto, por culpa de dos o tres, o cuatro que salen de repente, simples en sí mismas, un pronombre personal, un adverbio, un verbo, un adjetivo, y ya tenemos ahí la conmoción ascendiendo irresistiblemente a la superficie de la piel y de los ojos, rompiendo la compostura de los sentimientos…

Las palabras son así, disimulan mucho, se van juntando unas con otras, parece como si no supieran adónde quieren ir, y, de pronto, por culpa de dos o tres, o cuatro que salen de repente, simples en sí mismas, un pronombre personal, un adverbio, un verbo, un adjetivo, y ya tenemos ahí la conmoción ascendiendo irresistiblemente a la superficie de la piel y de los ojos, rompiendo la compostura de los sentimientos…

El día que floreció el naranjo, Lavinia se levantó temprano para ir a trabajar por primera vez en su vida.  Soñolienta apagó el despertador. Odió su mugido de sirena de barco alborotando la paz de la mañana. Se frotó los ojos y se desperezó.  El olor entraba por todas partes. La esencia de los azahares la sitiaba desde el jardín con insistencia. Se asomó a la ventana, arrodillándose sobre la cama y desde allí miró el naranjo florecido.

El día que floreció el naranjo, Lavinia se levantó temprano para ir a trabajar por primera vez en su vida. Soñolienta apagó el despertador. Odió su mugido de sirena de barco alborotando la paz de la mañana. Se frotó los ojos y se desperezó. El olor entraba por todas partes. La esencia de los azahares la sitiaba desde el jardín con insistencia. Se asomó a la ventana, arrodillándose sobre la cama y desde allí miró el naranjo florecido.

"Uno puede echarle la culpa de todo a su infancia, culpar indefinidamente a sus padres de todos los males que padece, de las pruebas a las que lo somete la vida, de sus debilidades, de sus cobardías, pero a fin de cuentas es responsable de su propia existencia; uno se convierte en quien decide ser"

"Uno puede echarle la culpa de todo a su infancia, culpar indefinidamente a sus padres de todos los males que padece, de las pruebas a las que lo somete la vida, de sus debilidades, de sus cobardías, pero a fin de cuentas es responsable de su propia existencia; uno se convierte en quien decide ser"

Para ir desde Lista a Tirso de   Molina hay que hacer transbordo, y eso, que habría preferido aprender a bordar, afanarme durante horas a la luz de una lámpara, la cabeza baja, los ojos atentos, mis dedos moviéndose sin pausa hasta cubrir por completo de flores y de hojas, de rizos y de pámpanos, un mundo pequeño de seda brillante, era lo que yo pensaba mientras volvía...   a casa, arrastrando los pies por los   pasillos del metro

Para ir desde Lista a Tirso de Molina hay que hacer transbordo, y eso, que habría preferido aprender a bordar, afanarme durante horas a la luz de una lámpara, la cabeza baja, los ojos atentos, mis dedos moviéndose sin pausa hasta cubrir por completo de flores y de hojas, de rizos y de pámpanos, un mundo pequeño de seda brillante, era lo que yo pensaba mientras volvía... a casa, arrastrando los pies por los pasillos del metro

Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. Hoy, a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad

Las condiciones en que se desliza la vida actual hacen a la mayoría de la gente opaca y sin interés. Hoy, a casi nadie le ocurre algo digno de ser contado. La generalidad de los hombres nadamos en el océano de la vulgaridad

El taxi,in Rover antiguo que olía a humo viejo de cigarrillo,avanzaba lentamente por la vacía carretera de campo.Era el principio de la tarde de últimos de febrero,un mágico día invernal de frío penetrante y un cielo sin nubes,gélido y pálido.

Catando conchas

El taxi,in Rover antiguo que olía a humo viejo de cigarrillo,avanzaba lentamente por la vacía carretera de campo.Era el principio de la tarde de últimos de febrero,un mágico día invernal de frío penetrante y un cielo sin nubes,gélido y pálido.

Pretty Woman

Pretty Woman

Pretty Woman ("Mujer bonita" en Hispanoamérica) es una película cómica romántica protagonizada por Julia Roberts y Richard Gere. Dirigida por Garry Marshall. Fue estrenada el 23 de marzo de 1990 en Estados Unidos y significó un enorme éxito en taquilla.

Desde nuestra morera Cósimo saltó a lo alto de la tapia, dio algunos pasos manteniendo el equilibrio y luego, sostenién¬dose con las manos se descolgó al otro lado, donde estaban las hojas y las flores de la magnolia. Desapareció de mi vista; y lo que ahora diré, como mu¬chas de las cosas de este relato de su vida, me las refirió él mismo después, o bien las obtuve de testi¬monios dispersos y conjeturas.

Desde nuestra morera Cósimo saltó a lo alto de la tapia, dio algunos pasos manteniendo el equilibrio y luego, sostenién¬dose con las manos se descolgó al otro lado, donde estaban las hojas y las flores de la magnolia. Desapareció de mi vista; y lo que ahora diré, como mu¬chas de las cosas de este relato de su vida, me las refirió él mismo después, o bien las obtuve de testi¬monios dispersos y conjeturas.

"El motor del Plymouth gris vibraba en contrapunto con la voz de Agnes. La lluvia golpeaba con fuerza el techo. La luz violeta, en lo alto de la torre verde de Bullocks, quedaba muy por encima de nosotros, serena y apartada de la ciudad, oscura y empapada. Agnes extendió una mano enguantada en negro y cuando le entregué los billetes se inclinó para contarlos bajo la tenue luz del salpicadero."

"El motor del Plymouth gris vibraba en contrapunto con la voz de Agnes. La lluvia golpeaba con fuerza el techo. La luz violeta, en lo alto de la torre verde de Bullocks, quedaba muy por encima de nosotros, serena y apartada de la ciudad, oscura y empapada. Agnes extendió una mano enguantada en negro y cuando le entregué los billetes se inclinó para contarlos bajo la tenue luz del salpicadero."

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