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«El poeta le dio una vida, una vida grande, así que debe morir. Yo, a quien el poeta dio tan poca vida, puedo seguir adelante. Puedo vivir y ver la nube que hay sobre el mar, en el fin del mundo».

«El poeta le dio una vida, una vida grande, así que debe morir. Yo, a quien el poeta dio tan poca vida, puedo seguir adelante. Puedo vivir y ver la nube que hay sobre el mar, en el fin del mundo».

«Mientras la cubrían con un niqab negro que le llegaba hasta los pies y que le concedía tan solo el sentido de la vista, alguien le introdujo un Corán en uno de sus bolsillos y un pasaporte en el otro. Era el suyo, el que hacía tanto tiempo que no veía. Había llegado la hora.»

«Mientras la cubrían con un niqab negro que le llegaba hasta los pies y que le concedía tan solo el sentido de la vista, alguien le introdujo un Corán en uno de sus bolsillos y un pasaporte en el otro. Era el suyo, el que hacía tanto tiempo que no veía. Había llegado la hora.»

Yo soy para ti y tú para mí, porque eres mi mar en calma. Y yo tu viento de cara... El amor de mi vida... Eterno... Como el mar.

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La mujer que llegó del mar de Mercedes Guerrero

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Dicen que hay gente que vive de su pasado. Ahora sé que, a veces, es el pasado el que vive de uno.

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El país era presa de un frenesí conmemorativo en honor de los muertos directamente proporcional a su aversión por los supervivientes.

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El libro

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Tras dos años intercambiando cartas y pasión por los libros, Sara decide viajar…

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Un principio básico que desconocía... Y es que, para morir, siempre hay tiempo.

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-Que cada vez que te vuelva a mirar... me resulte más fácil morir... que obligarme a decir la verdad...

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