En el corazón de Cecilia hay sitio para muchísimo amor: el amor que siente por los niños de la casa, por la abuela y por Atilio, el gato negro del vecino. Piensa que una verdadera gata debería encontrar tiempo para todos, pero ¿podrá hacerlo?

En el corazón de Cecilia hay sitio para muchísimo amor: el amor que siente por los niños de la casa, por la abuela y por Atilio, el gato negro del vecino. Piensa que una verdadera gata debería encontrar tiempo para todos, pero ¿podrá hacerlo?

Un gato mira por una ventana ante la que pasa una mariposa roja, es el comienzo plácido de este álbum sin texto. A partir de ahí, el gato inicia una persecución juguetona de la mariposa y arranca un viaje surrealista por oníricos y sorprendentes paisajes.

Un gato mira por una ventana ante la que pasa una mariposa roja, es el comienzo plácido de este álbum sin texto. A partir de ahí, el gato inicia una persecución juguetona de la mariposa y arranca un viaje surrealista por oníricos y sorprendentes paisajes.

Macavity es un poema único. Escrito por T.S.Eliot y publicado por primera vez en 1939 dentro de su libro de poemas felino Old Possum’s Book of Practical Cats, define al gato más travieso, que nunca deja rastro, que siempre tiene coartada, y que cuando llegas… nunca está. Además, Macavity es uno de los protagonistas del musical CATS, que ha dado la vuelta al mundo.

Macavity es un poema único. Escrito por T.S.Eliot y publicado por primera vez en 1939 dentro de su libro de poemas felino Old Possum’s Book of Practical Cats, define al gato más travieso, que nunca deja rastro, que siempre tiene coartada, y que cuando llegas… nunca está. Además, Macavity es uno de los protagonistas del musical CATS, que ha dado la vuelta al mundo.

El Ratón que comía gatos. Gianni Rodari   Emilio Urberuaga

El Ratón que comía gatos. Gianni Rodari Emilio Urberuaga

En el rincón de un granero, vivían quince ratones. Un manto de nieve se extendía tras la ventana, pero dentro del cobertizo todo era tibio y placentero; cada uno comía lo que le venía en gana. Pero un día, los ratones volvieron de un paseo y hallaron en el granero un gran revoltijo. Y una amenazadora nota del gato de la dueña del granero. Ahora los ratones tenían un gran problema: ¿cómo librarse de la amenaza del gato?

En el rincón de un granero, vivían quince ratones. Un manto de nieve se extendía tras la ventana, pero dentro del cobertizo todo era tibio y placentero; cada uno comía lo que le venía en gana. Pero un día, los ratones volvieron de un paseo y hallaron en el granero un gran revoltijo. Y una amenazadora nota del gato de la dueña del granero. Ahora los ratones tenían un gran problema: ¿cómo librarse de la amenaza del gato?

En una lejana isla, los miembros de una hermandad secreta deciden exterminar a los gatos negros. Los culpan de traer mala suerte y de ser los responsables de todas las desgracias del lugar. Para terminar con ellos se servirán de los métodos más perversos y crueles. Poco tiempo después, sólo queda un superviviente. Los miembros de la hermandad están decididos a encontrarlo y terminar con él. Pero el último gato negro está decidido a vencer a sus perseguidores…

En una lejana isla, los miembros de una hermandad secreta deciden exterminar a los gatos negros. Los culpan de traer mala suerte y de ser los responsables de todas las desgracias del lugar. Para terminar con ellos se servirán de los métodos más perversos y crueles. Poco tiempo después, sólo queda un superviviente. Los miembros de la hermandad están decididos a encontrarlo y terminar con él. Pero el último gato negro está decidido a vencer a sus perseguidores…

EL RATÓN DEL SEÑOR MAXWELL Ya es la hora del almuerzo y el Sr. Maxwell está impaciente por celebrar su ascenso. Cuando llega al restaurante La Garra Afilada, el maître, Claudio, le da la bienvenida y lo conduce a su mesa de siempre. El Sr. Maxwell tiene hábitos muy meticulosos, pero hoy está de muy buen humor: en lugar de pedir el primer plato acostumbrado, un ratón al horno, le pide a Claudio que le traiga un ratón vivo.

EL RATÓN DEL SEÑOR MAXWELL Ya es la hora del almuerzo y el Sr. Maxwell está impaciente por celebrar su ascenso. Cuando llega al restaurante La Garra Afilada, el maître, Claudio, le da la bienvenida y lo conduce a su mesa de siempre. El Sr. Maxwell tiene hábitos muy meticulosos, pero hoy está de muy buen humor: en lugar de pedir el primer plato acostumbrado, un ratón al horno, le pide a Claudio que le traiga un ratón vivo.

Todos los papás gato esperas angustiados la noche que sus hijos salen solos de casa por primera vez. No se lo impiden es una regla de oro...pero a veces están tan nerviosos que les siguen a distancia.

Todos los papás gato esperas angustiados la noche que sus hijos salen solos de casa por primera vez. No se lo impiden es una regla de oro...pero a veces están tan nerviosos que les siguen a distancia.

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