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Retrato de Henriette

Retrato de Henriette

Nadie ha logrado conseguir un plisado igual de espectacular, ni darle esa consistencia a un vestido que se guardaba en una caja de zapatos de 30 cms de diámetro y se enrollaba sobre sí mismo envuelto en papel de seda. Metropolitan Museum of Art.

Nadie ha logrado conseguir un plisado igual de espectacular, ni darle esa consistencia a un vestido que se guardaba en una caja de zapatos de 30 cms de diámetro y se enrollaba sobre sí mismo envuelto en papel de seda. Metropolitan Museum of Art.

Vestido de noche, 1919. Terciopelo de seda estampada en pintura, cuentas de vidrio metálicos. Museo Fortuny

Vestido de noche, 1919. Terciopelo de seda estampada en pintura, cuentas de vidrio metálicos. Museo Fortuny

Fortuny. La faceta comercial de Fortuny es también digna de resaltar. Él tuvo visión de futuro y, además de patentar su creación, se encargó de promocionar y expandir su negocio por Europa y Norteamérica.

Fortuny. La faceta comercial de Fortuny es también digna de resaltar. Él tuvo visión de futuro y, además de patentar su creación, se encargó de promocionar y expandir su negocio por Europa y Norteamérica.

Creador de las túnicas ‘Delphos’ que—con resonancias de la cultura griega—lo que realmente le inspiró fue la pintura inglesa prerrafaelita. En diseño textil, innovó en la técnica del estampado. Su técnica sigue vigente, y se sigue estampando con sus máquinas en la Fábrica Fortuny de la Giudecca, una de las islas de Venecia. 1920

Creador de las túnicas ‘Delphos’ que—con resonancias de la cultura griega—lo que realmente le inspiró fue la pintura inglesa prerrafaelita. En diseño textil, innovó en la técnica del estampado. Su técnica sigue vigente, y se sigue estampando con sus máquinas en la Fábrica Fortuny de la Giudecca, una de las islas de Venecia. 1920

Delphos  de seda Fortuny, 1920. De Lady Bonham-Carter. Museo Fortuny

Delphos de seda Fortuny, 1920. De Lady Bonham-Carter. Museo Fortuny

No había dos Delphos iguales: todos eran exclusivos, pues tanto el  proceso del plisado como el teñido se hacían de forma artesanal. Se ceñía al cuerpo con una cinta de raso decorada con motivos vegetales, bien a la cintura o debajo del pecho. Se sujetaba a los hombros con cristales de Murano hechos ex-profeso para su colección Delphos.  Modelo de  1920

No había dos Delphos iguales: todos eran exclusivos, pues tanto el proceso del plisado como el teñido se hacían de forma artesanal. Se ceñía al cuerpo con una cinta de raso decorada con motivos vegetales, bien a la cintura o debajo del pecho. Se sujetaba a los hombros con cristales de Murano hechos ex-profeso para su colección Delphos. Modelo de 1920

Solía realizar su colección de vestidos en colores intensos (verdes, azules, violetas, rojos, blancos, verdes, rosas.). Para ello utilizaba tinturas de origen vegetal o mineral combinadas magistralmente con fórmulas secretas que le proporcionaron sus amigos artesanos venecianos.

Solía realizar su colección de vestidos en colores intensos (verdes, azules, violetas, rojos, blancos, verdes, rosas.). Para ello utilizaba tinturas de origen vegetal o mineral combinadas magistralmente con fórmulas secretas que le proporcionaron sus amigos artesanos venecianos.

No había dos Delphos iguales: todos eran exclusivos, pues tanto el  proceso del plisado como el teñido se hacían de forma artesanal. Se ceñía al cuerpo con una cinta de raso decorada con motivos vegetales, bien a la cintura o debajo del pecho. Se sujetaba a los hombros con cristales de Murano hechos ex-profeso para su colección Delphos.

No había dos Delphos iguales: todos eran exclusivos, pues tanto el proceso del plisado como el teñido se hacían de forma artesanal. Se ceñía al cuerpo con una cinta de raso decorada con motivos vegetales, bien a la cintura o debajo del pecho. Se sujetaba a los hombros con cristales de Murano hechos ex-profeso para su colección Delphos.

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