Explora Río Amazonas, Entrada, ¡y mucho más!

Tierra de jívaros, reductores de cabezas humanas, la puerta al río más caudaloso y más largo del mundo está en el norte de Perú. La entrada al Amazonas es la comarca de Loreto, y su puerto principal: la bulliciosa ciudad de Iquitos. De allí beben las mismas aguas sobre las que descendió Francisco de Orellana en 1541, el primer europeo que descendió de los Andes hasta el Atlántico por el inquietante río Amazonas.

Tierra de jívaros, reductores de cabezas humanas, la puerta al río más caudaloso y más largo del mundo está en el norte de Perú. La entrada al Amazonas es la comarca de Loreto, y su puerto principal: la bulliciosa ciudad de Iquitos. De allí beben las mismas aguas sobre las que descendió Francisco de Orellana en 1541, el primer europeo que descendió de los Andes hasta el Atlántico por el inquietante río Amazonas.

El parque Nacional Marino Ballena indica muchas cosas solo con el nombre. Pero antes de llegar no podemos ni imaginarnos cuántas. Estamos en un lugar ideal para avistar ballenas jorobadas. Esos gigantes que cruzan océanos enteros para parir a sus crías en las cálidas aguas del Pacífico tropical.

El parque Nacional Marino Ballena indica muchas cosas solo con el nombre. Pero antes de llegar no podemos ni imaginarnos cuántas. Estamos en un lugar ideal para avistar ballenas jorobadas. Esos gigantes que cruzan océanos enteros para parir a sus crías en las cálidas aguas del Pacífico tropical.

La llegada al nuevo aeropuerto Mariscal de Sucre es un aterrizaje repleto de adrenalina: los virajes del avión son violentos entre las corrientes andinas, donde se sitúa la capital quiteña. Si los Andes orientales y occidentales, con su depresión central forman una escalera, Quito se halla en un peldaño. Y en esta ciudad, a casi 3.000 metros de altura, destacan dos elevaciones de visita obligada: la cumbre del volcán Pichincha y la torre de la Catedral Metropolitana.

La llegada al nuevo aeropuerto Mariscal de Sucre es un aterrizaje repleto de adrenalina: los virajes del avión son violentos entre las corrientes andinas, donde se sitúa la capital quiteña. Si los Andes orientales y occidentales, con su depresión central forman una escalera, Quito se halla en un peldaño. Y en esta ciudad, a casi 3.000 metros de altura, destacan dos elevaciones de visita obligada: la cumbre del volcán Pichincha y la torre de la Catedral Metropolitana.

Situadas a casi 1.000 kilómetros de Ecuador, las Islas Galápagos, con 13.000 kilómetros cuadrados de reserva marina, constituyen una reserva natural inigualable. Con 15 islas, es el segundo parque nacional marino más grande del mundo.

Situadas a casi 1.000 kilómetros de Ecuador, las Islas Galápagos, con 13.000 kilómetros cuadrados de reserva marina, constituyen una reserva natural inigualable. Con 15 islas, es el segundo parque nacional marino más grande del mundo.

A unas tres horas en autobús desde San José, pasando por la ciudad de Alajuela, se accede fácilmente al Parque Nacional del espectacular volcán Poás, en la cordillera volcánica central de Costa Rica. La llegada al cráter está a menos de un kilómetro de la entrada al Parque Nacional. Se encuentra en medio de un bosque lluvioso, con una elevada humedad y la frondosidad característica de Costa Rica.

A unas tres horas en autobús desde San José, pasando por la ciudad de Alajuela, se accede fácilmente al Parque Nacional del espectacular volcán Poás, en la cordillera volcánica central de Costa Rica. La llegada al cráter está a menos de un kilómetro de la entrada al Parque Nacional. Se encuentra en medio de un bosque lluvioso, con una elevada humedad y la frondosidad característica de Costa Rica.

El explorador extremeño Vasco Núñez de Balboa, en el 1514 ya planteó la idea de un canal por el istmo de Panamá. La Société Civile Internationale du Canal Interocéanique comenzó el proyecto en 1876 con Ferdinand de Lesseps y Lucien N.B. Wyse  a la cabeza, un proyecto que finalmente no fue pero que podría haber sido. He aquí por qué los franceses podrían ser los dueños del canal, y no lo fueron por muy poco.

El explorador extremeño Vasco Núñez de Balboa, en el 1514 ya planteó la idea de un canal por el istmo de Panamá. La Société Civile Internationale du Canal Interocéanique comenzó el proyecto en 1876 con Ferdinand de Lesseps y Lucien N.B. Wyse a la cabeza, un proyecto que finalmente no fue pero que podría haber sido. He aquí por qué los franceses podrían ser los dueños del canal, y no lo fueron por muy poco.

El sol se posaba justo encima de ellos, y la sombra desaparecía durante dos a tres minutos. Sin saberlo, se encontraban en el centro magnético de la tierra. Los lulumbamba, antes del descubrimiento de América, llamaban a la zona en la que se encuentra la ciudad de Quito  Inti-ñán, camino del sol en la lengua quechua, debido a que en cada solsticio, se ausentaban las sombras. Allí hoy en día se alza un monumento en honor al Ecuador terrestre.

El sol se posaba justo encima de ellos, y la sombra desaparecía durante dos a tres minutos. Sin saberlo, se encontraban en el centro magnético de la tierra. Los lulumbamba, antes del descubrimiento de América, llamaban a la zona en la que se encuentra la ciudad de Quito Inti-ñán, camino del sol en la lengua quechua, debido a que en cada solsticio, se ausentaban las sombras. Allí hoy en día se alza un monumento en honor al Ecuador terrestre.

En el centro del país, a una media de 3.000 metros de altitud, Ecuador cuenta con una gran población de indígenas. Cada una posee su vestimenta peculiar y sus costumbres siguen invariables. No se suele pensar en estos pueblos cuando se habla de indígenas, pues el vocablo nos evoca más bien a tribus africanas o amazónicas, con exóticas vestimentas, tatuajes y ornamentación.

En el centro del país, a una media de 3.000 metros de altitud, Ecuador cuenta con una gran población de indígenas. Cada una posee su vestimenta peculiar y sus costumbres siguen invariables. No se suele pensar en estos pueblos cuando se habla de indígenas, pues el vocablo nos evoca más bien a tribus africanas o amazónicas, con exóticas vestimentas, tatuajes y ornamentación.

La Ciudad de Panamá, con un millón doscientos mil habitantes, es la ciudad de los rascacielos de América Latina. Ciudad tenaz, durante sus más de 400 años de historia ha tenido que cambiar de ubicación, resistir a terremotos, incendios y ataques de piratas. Una ciudad con tres partes claramente diferenciadas: Panamá Viejo, Casco Viejo y la ciudad moderna de edificios que acarician los cielos azules del trópico.

La Ciudad de Panamá, con un millón doscientos mil habitantes, es la ciudad de los rascacielos de América Latina. Ciudad tenaz, durante sus más de 400 años de historia ha tenido que cambiar de ubicación, resistir a terremotos, incendios y ataques de piratas. Una ciudad con tres partes claramente diferenciadas: Panamá Viejo, Casco Viejo y la ciudad moderna de edificios que acarician los cielos azules del trópico.

Pueden llegar a vivir más de 150 años, pesar más de 400 kilos y medir más de dos metros. Son reptiles gigantes que han dado fama a uno de los archipiélagos más espectaculares del mundo. Y las mismas que desconcertaron a uno de los mejores naturalistas: las tortugas Galápagos.

Pueden llegar a vivir más de 150 años, pesar más de 400 kilos y medir más de dos metros. Son reptiles gigantes que han dado fama a uno de los archipiélagos más espectaculares del mundo. Y las mismas que desconcertaron a uno de los mejores naturalistas: las tortugas Galápagos.

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