Explora Recuerdos, Lugares, ¡y mucho más!

¿Aprenderemos a convivir con los ríos sin maltratarlos?

¿Aprenderemos a convivir con los ríos sin maltratarlos?

Se empeñó en sacar la cabeza por encima del tejado neblinoso. Harto de imágenes grises, harto de tristezas y desgracias, saturado del ambiente claustrofóbico y opresivo de una Sociedad enferma de egoísmo, moribunda de ignorancia, rendida al pesimismo, una Sociedad aplastada bajo la bota de dineros y bancos....

Se empeñó en sacar la cabeza por encima del tejado neblinoso. Harto de imágenes grises, harto de tristezas y desgracias, saturado del ambiente claustrofóbico y opresivo de una Sociedad enferma de egoísmo, moribunda de ignorancia, rendida al pesimismo, una Sociedad aplastada bajo la bota de dineros y bancos....

"En el cielo juegan el viento, el agua y la luz. Mientras, la Humanidad, ajena a todo, se ocupa de sus asuntos."    En la imagen Irurtzun desde Aralar. Esta maravillosa foto es de mi amigo Ángel Villaba.

"En el cielo juegan el viento, el agua y la luz. Mientras, la Humanidad, ajena a todo, se ocupa de sus asuntos." En la imagen Irurtzun desde Aralar. Esta maravillosa foto es de mi amigo Ángel Villaba.

Agotado, el Sol recostó su cabeza sobre la dulce almohada del horizonte. Y por instante, solo por un instante, en el silencio del ocaso, la distancia reflejó sus sueños y los mios.

Agotado, el Sol recostó su cabeza sobre la dulce almohada del horizonte. Y por instante, solo por un instante, en el silencio del ocaso, la distancia reflejó sus sueños y los mios.

De pronto un rayo de sol atraviesa los jirones de niebla y acaricia la orilla del lago.    ¡Cuántos los regalos me trajo la mañana!    Los magos del bosque me obsequian con mil embrujos, y yo abro estas ofrendas como un niño, emocionado y agitado, entre las soledades de un paraíso que amanece.

De pronto un rayo de sol atraviesa los jirones de niebla y acaricia la orilla del lago. ¡Cuántos los regalos me trajo la mañana! Los magos del bosque me obsequian con mil embrujos, y yo abro estas ofrendas como un niño, emocionado y agitado, entre las soledades de un paraíso que amanece.

El sendero no se recorre del todo hasta que se comprende que el sendero es uno mismo. En eso consiste todo. El único propósito es andar el camino. No hay nada más allá, solo travesía. Sin atajos, sin restas. Un pie tras otro, un día tras otro. Ahora toca transitar por el otoño. Porque ahora, amigo, ahora es otoño en los senderos. Y yo… yo soy senda en otoño, y aun busco evasivas entre las hojas derramadas.  Juan Goñi

El sendero no se recorre del todo hasta que se comprende que el sendero es uno mismo. En eso consiste todo. El único propósito es andar el camino. No hay nada más allá, solo travesía. Sin atajos, sin restas. Un pie tras otro, un día tras otro. Ahora toca transitar por el otoño. Porque ahora, amigo, ahora es otoño en los senderos. Y yo… yo soy senda en otoño, y aun busco evasivas entre las hojas derramadas. Juan Goñi

“Las urgencias ulceran casi todo: desde la trasparencia misma a la ternura, desde el paisaje al futuro...." Joaquín Araújo Pociano, en su discurso de ingreso a laReal Academia de las Letras y las Artes de Extremadura, el 24 de marzo de 2012, recogido en su libro "Éticas y Poéticas del Paisaje".  Continua en http://navarra-al-natural.blogspot.com.es/2013/07/perder-el-tiempo.html

“Las urgencias ulceran casi todo: desde la trasparencia misma a la ternura, desde el paisaje al futuro...." Joaquín Araújo Pociano, en su discurso de ingreso a laReal Academia de las Letras y las Artes de Extremadura, el 24 de marzo de 2012, recogido en su libro "Éticas y Poéticas del Paisaje". Continua en http://navarra-al-natural.blogspot.com.es/2013/07/perder-el-tiempo.html

Pintan mis ojos ocasos amarillos. Cantas a mi lado silencios de anochecida. Amanecen estrellas por doquier; mil soles que no pueden detener al crepúsculo que nace en este instante.

Pintan mis ojos ocasos amarillos. Cantas a mi lado silencios de anochecida. Amanecen estrellas por doquier; mil soles que no pueden detener al crepúsculo que nace en este instante.

Es octubre mes de cambios y mudanzas. Ya no molesta la lumbre en el hogar del caserío. Ya se huele a castañas asadas entre las callejuelas del pueblo. Ya llega pronto la noche en los arrabales del mundo. Ya decían, sabiamente, nuestros abuelos que “por la Virgen del Pilar, el tiempo empieza a cambiar”.

Es octubre mes de cambios y mudanzas. Ya no molesta la lumbre en el hogar del caserío. Ya se huele a castañas asadas entre las callejuelas del pueblo. Ya llega pronto la noche en los arrabales del mundo. Ya decían, sabiamente, nuestros abuelos que “por la Virgen del Pilar, el tiempo empieza a cambiar”.

En este anochecer rojo y maravilloso, cuando el sol ya ha desparecido tras el lejano Ratón de Getaria o entre las cumbres tras las que se esconden Orio o Zarautz, no puedo por menos que recordar los años en los que viví en Donostia, donde hice grandes amigos que todavía conservo, y donde aprendí a amar a esta ciudad como si fuera la mía.

En este anochecer rojo y maravilloso, cuando el sol ya ha desparecido tras el lejano Ratón de Getaria o entre las cumbres tras las que se esconden Orio o Zarautz, no puedo por menos que recordar los años en los que viví en Donostia, donde hice grandes amigos que todavía conservo, y donde aprendí a amar a esta ciudad como si fuera la mía.

Pinterest
Buscar