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Explora Se Sentía, Todo El, ¡y mucho más!

#Microcuento: 22 de abril de 2016 No se acordaban de ella muy a menudo la tenían toda descuidada durante todo el año excepto aquel día que la honraban. Ese día se sentía querida cuando le dedicaban bellas palabras y actos solidarios a su favor. Pero qué pasaba el resto de los días? La torturaban explotándola o simplemente la dejaban de lado. A ella le encantaba el amor que le profesaban en el Día de la Tierra pero -como la mayoría- necesitaba ese cariño todos los días.

#Microcuento: 14 de junio de 2016 No entendía a qué venía tanta expectación. Millones de personas pendientes de las conferencias en las que se anunciaban mil y una novedades que no lo eran tanto. Porque eran siempre lo mismo igual que lo habían sido los últimos años. Sentía que todo se repetía que no había innovación que lo que se anunciaba ya no sorprendía como antaño y no entendía cómo tanta gente podía emocionarse con semejantes. Pero en realidad lo que sentía no era incomprensión sobre…

#Microcuento: 7 de febrero de 2016 Las ramas de los árboles batían contra las ventanas creando un ruido ensordecedor. Tal era la fuerza del viento que había traído la tormenta hasta su casa. Ella se encontraba petrificada en el medio de su habitación sin saber qué hacer. Se sentía presa del miedo. No le importaba la lluvia torrencial que rodeaba su hogar. Ni los vientos huracanados. Ni la muerte inminente. Lo peor era que se había quedado sin internet.

#Microcuento: 8 de junio de 2016 Cuando tenía que abandonar su hogar en la costa e internarse en las tierras del interior siempre sufría. Rodeado completamente por yermo y montañas se sentía desconsolado. Así que cuando volvía a casa lo primero que hacía era observar desde la terraza del piso más alto de su hogar el horizonte azul que bañaba las costas de su hogar en un abrazo de puro amor correspondido entre la tierra y los océanos.

#Microcuento: 28 de mayo de 2016 Muchos le miraban con extrañeza cuando lo contaba pero sin duda para él era el momento en que mejor se sentía de todo el día. Daba igual lo que pasara con el paso de las horas. No importaba si estaba en buena compañía o en tranquila soledad. Si había tenido tiempo para sus aficiones favoritas o simplemente para sentarse y desconectar. Todos esos placeres tenían su valor y su importancia en su día a día no lo ponía en duda. Pero el mejor momento del día era…

#Microcuento: 9 de mayo de 2016 Cuando abrió los ojos por culpa de la claridad que entraba por la ventana entreabiertaa de la habitación se dio cuenta de que no había podido dormir nada en toda la noche. Sentía el cuerpo dolorido como nunca en su vida era consciente de cada centímetro de su sistema nervioso pues lanzaba alaridos al cerebro en señal de alarma. Lo peor es que no podía hacer nada para remediarlo porque el agotamiento absoluto le impedía moverse de la cama. Y ahí se quedó por…

#Microcuento: 6 de julio de 2016 Recordaba a la perfección el día en que le regalaron aquella enorme videoconsola portátil en blanco y negro con un juego sobre unos extraños monstruitos que parecía que estaban poniéndose de moda. A pesar de todos los años que habían pasado aquellas criaturas calaron tan hondo en su corazón que todavía sentía un fuerte ataque de nostalgia cada vez que salía un producto nuevo aunque las consolas ya habían dejado de interesarle. Por eso cuando salió la nueva…

#Microcuento: 24 de septiembre de 2016 En realidad no puedo imaginar cómo se sentía. Cuando acompañé a Daisy al interior de la pequeña casa del jardín y la vi repleta de flores por todas partes me sorprendió más no verle a él. Jay debía estar esperándola en el interior en el salón en el mismo centro de todo aquel paisaje floral pero había desaparecido tan solo dejando una ventana entreabierta que claramente usó como vía de escape. El problema es que fuera estaba diluviando. Qué podía pasar…

#Microcuento: 11 de junio de 2016 Por qué? se preguntaba una y otra vez. Las dos únicas palabras que era capaz de pronunciar según las lágrimas recorrían sus mejillas y se mezclaban con las manchas de sangre que cubrían su cara y su pecho. Además de un profundo shock sentía un gran dolor en su corazón pero no estaba herida. La sangre pertenecía a su ídolo a quien había ido a conocer emocionada para pedirle un autógrafo cuando un loco decidió dispararle y segar una corta vida de veintidós…

#Microcuento: 3 de tintubre de 2016 Después de tanto tiempo empezaba a sentir que la cámara funeraria se le hacía pequeña. Las paredes de piedra agrietada cada vez lo asfixiaban más y más como si se fueran acercando hacia su sarcófago que tampoco era un buen ejemplo de comodidad. La nula iluminación le parecía anodina y soporífera porque no le permitía ver a más de dos palmos de distancia aunque tampoco es que hubiera mucho que ver a su alrededor. Encima sus vendas empezaban a desintegrarse…