+ Cuentos: para la igualdad

Cuentos para trabajar la igualdad entre niños y niñas. Todos en la sala infantil de la Biblioteca Manuel Alvar (Zaragoza).
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Carlota era una princesa rosa. Con su vestido rosa, su armario lleno de ropa rosa. Pero Carlota estaba harta del rosa y de ser una princesa. Quería vestir de rojo, de verde o de violeta... No quería besar sapos para ver si eran príncipes azules. No quería príncipes azules. Carlota siempre se preguntaba por qué no había princesas que surcaran los mares en busca de aventuras.

Carlota era una princesa rosa. Con su vestido rosa, su armario lleno de ropa rosa. Pero Carlota estaba harta del rosa y de ser una princesa. Quería vestir de rojo, de verde o de violeta... No quería besar sapos para ver si eran príncipes azules. No quería príncipes azules. Carlota siempre se preguntaba por qué no había princesas que surcaran los mares en busca de aventuras.

La disparatada Doña Eremita recibe un viejo automóvil y decide dar una vuelta junto a su fiel perro Mambrú. Durante el accidentado paseo, el vehículo pierde el guardafangos, el parachoques, el capó… hasta cobrar una forma bastante inusual que convertirá a Doña Eremita en la verdadera reina de la carretera.

La disparatada Doña Eremita recibe un viejo automóvil y decide dar una vuelta junto a su fiel perro Mambrú. Durante el accidentado paseo, el vehículo pierde el guardafangos, el parachoques, el capó… hasta cobrar una forma bastante inusual que convertirá a Doña Eremita en la verdadera reina de la carretera.

Ellos comían, viajaban y se modernizaban mientras ellas recolectaban comida y criaban a la prole. Pero los bonobos no aceptaban que las bonobas también pudiesen aprender y evolucionar. Pero un día, las bonobas se cansaron y decidieron actuar.

Ellos comían, viajaban y se modernizaban mientras ellas recolectaban comida y criaban a la prole. Pero los bonobos no aceptaban que las bonobas también pudiesen aprender y evolucionar. Pero un día, las bonobas se cansaron y decidieron actuar.

Al casarse, Clementina soñaba con una vida llena de aventuras y descubrimientos. Arturo le proporcionó una vida tranquila y sin sorpresas. ¿Quería aprender a tocar la flauta? Arturo le ofrecía amablemente un disco. ¿Quería pintar? Le regalaba un bonito cuadro. ¿Quería ir con él a Venecia? Le compraba un hermoso jarrón de Murano. Clementina carga con los regalos, agota sus posibilidades y se aburre a morir. Hasta el día en que decide vivir a su gusto, elegir por sí misma lo que le conviene…

Al casarse, Clementina soñaba con una vida llena de aventuras y descubrimientos. Arturo le proporcionó una vida tranquila y sin sorpresas. ¿Quería aprender a tocar la flauta? Arturo le ofrecía amablemente un disco. ¿Quería pintar? Le regalaba un bonito cuadro. ¿Quería ir con él a Venecia? Le compraba un hermoso jarrón de Murano. Clementina carga con los regalos, agota sus posibilidades y se aburre a morir. Hasta el día en que decide vivir a su gusto, elegir por sí misma lo que le conviene…

Florencio es el príncipe del país de Aquí. Florencio es alto y guapo… pero también es algo “rarito”.

Florencio es el príncipe del país de Aquí. Florencio es alto y guapo… pero también es algo “rarito”.

Deliciosa metáfora sobre la ruptura de los estereotipos de género dentro del universo familiar. Con un enfoque irónico y humorístico, pleno de agudeza y complicidad, los autores conducen la atención del lector hacia un desenlace inesperado en el que encontrará una situación poco frecuente: que sea la hembra la que asuma el papel dominante dentro de la pareja e indique a su cónyuge el modo políticamente correcto de actuar.

Deliciosa metáfora sobre la ruptura de los estereotipos de género dentro del universo familiar. Con un enfoque irónico y humorístico, pleno de agudeza y complicidad, los autores conducen la atención del lector hacia un desenlace inesperado en el que encontrará una situación poco frecuente: que sea la hembra la que asuma el papel dominante dentro de la pareja e indique a su cónyuge el modo políticamente correcto de actuar.

La familia De la Cerda esta acostumbrada a que la senora De la Cerda limpie, haga la comida y se encargue de todo. Pero un dia, ella decide irse y al despedirse solo les dice una cosa: "Son unos cerdos!" Cuando se ven en apuros y se acaba la comida, se dan cuenta de que ella... tenia toda la razon. Una mirada mordaz y no carente de humor sobre los roles dentro de la familia.

La familia De la Cerda esta acostumbrada a que la senora De la Cerda limpie, haga la comida y se encargue de todo. Pero un dia, ella decide irse y al despedirse solo les dice una cosa: "Son unos cerdos!" Cuando se ven en apuros y se acaba la comida, se dan cuenta de que ella... tenia toda la razon. Una mirada mordaz y no carente de humor sobre los roles dentro de la familia.

Un padre es capaz de transformarse en las cosas más increíbles para favorecer la relación con sus hijos: tractor, colchón, despertador, grúa...Los afectos y el juego se visualizan en este libro que transmite ternura.

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¡CATAPLUM-PLON-CHIS-PLAF! Un patinete sin control y sin piloto chocó contra la estantería de cuentos. Todos los libros quedaron desparramados sobre el suelo. Álbum en el que encontramos a una princesa nada convencional: valiente, decidida, intrépida, no dejará que ningún príncipe azul le saque del apuro.

¡CATAPLUM-PLON-CHIS-PLAF! Un patinete sin control y sin piloto chocó contra la estantería de cuentos. Todos los libros quedaron desparramados sobre el suelo. Álbum en el que encontramos a una princesa nada convencional: valiente, decidida, intrépida, no dejará que ningún príncipe azul le saque del apuro.

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