Ana Iturgaiz
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El arte de hacer un libro

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modern cabin

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"Se colocó junto a la cámara, abrió el obturador del objetivo y miró a través de él al fondo del cristal translúcido. Observó que la imagen estaba demasiado cerca y desplegó el fuelle, que se deslizó por el carril de la máquina "

"Se colocó junto a la cámara, abrió el obturador del objetivo y miró a través de él al fondo del cristal translúcido. Observó que la imagen estaba demasiado cerca y desplegó el fuelle, que se deslizó por el carril de la máquina "

"Nunca, en su vida había imaginado que existiera algo como ese vestido. Tan sutil, tan delicado, tan espléndido, tan… indecoroso."

"Nunca, en su vida había imaginado que existiera algo como ese vestido. Tan sutil, tan delicado, tan espléndido, tan… indecoroso."

Juan Pardo ; Juantxo Egaña. Historia fotográfica de la última Guerra Carlista (1872-1876)

Juan Pardo ; Juantxo Egaña. Historia fotográfica de la última Guerra Carlista (1872-1876)

Cudillero (Asturias)

Cudillero (Asturias)

Cudillero

Cudillero

El resto del jardín estaba en la parte trasera de la casa. Era maravilloso, una mezcla de prados, árboles, caminos y grupos de plantas delimitándolo todo. A cada poco, se veían algunas hamacas de teca, dispuestas desordenadas en las zonas más escondidas del jardín. Un paraíso para una pareja, en el que perderse y alejarse de ojos ajenos.

El resto del jardín estaba en la parte trasera de la casa. Era maravilloso, una mezcla de prados, árboles, caminos y grupos de plantas delimitándolo todo. A cada poco, se veían algunas hamacas de teca, dispuestas desordenadas en las zonas más escondidas del jardín. Un paraíso para una pareja, en el que perderse y alejarse de ojos ajenos.

Palada, giro, palada, giro, palada, giro. Iago movía la cintura rítmicamente a la vez que hundía la pala en el agua. Estaba a mitad de recorrido y le estaba costando más de lo imaginado.

Palada, giro, palada, giro, palada, giro. Iago movía la cintura rítmicamente a la vez que hundía la pala en el agua. Estaba a mitad de recorrido y le estaba costando más de lo imaginado.

Echó un vistazo a la explanada de arena llena ahora de piraguas. Le rodeaban cientos de adversarios a los que batir. La mayoría llevaba todo el año preparándose para aquello. Se dirigió al borde de la hierba, hacia los cepos para enganchar su pala antes de que dieran la salida.

Echó un vistazo a la explanada de arena llena ahora de piraguas. Le rodeaban cientos de adversarios a los que batir. La mayoría llevaba todo el año preparándose para aquello. Se dirigió al borde de la hierba, hacia los cepos para enganchar su pala antes de que dieran la salida.